el 18 Jun 2020 10:44 AM

Con la medida lanzada por el Gobierno Nacional para impulsar el sector de la construcción se espera que cerca de 1 millón de colombianos puedan acceder a una vivienda propia en los próximos 2 años. La iniciativa consiste en 200 mil subsidios, distribuidos así:

 

• 100 mil subsidios para familias con ingresos hasta de 4 salarios mínimos para adquirir una vivienda de interés social.

• 100 mil subsidios para familias de cualquier nivel de ingreso para adquirir una vivienda por un valor superior al de una de interés social y que no supere los $438 millones.

 

Según Jonathan Malagón, Ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, este es “el paquete de subsidios de vivienda más ambicioso de la historia de nuestro país. Nosotros queremos entregar 200.000 subsidios de aquí al 2022. El pago por puntos de tasa de interés lo cambiamos por un pago fijo. Un pago fijo del orden de $440.000 mensuales para una vivienda No VIS puede significar la mitad del crédito hipotecario cuando hablamos de viviendas de $130 - $140 millones de pesos” enfatizó.

 

Adicional a esta iniciativa, el Gobierno dispuso la extensión de las licencias de construcción por 9 meses y la prórroga automática de las certificaciones de trabajos en alturas hasta un mes después de la emergencia sanitaria (30 de septiembre).

 

De acuerdo con el Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Alfredo Reyes, “la destinación de recursos del estado hacia la construcción a través del estímulo a la demanda de vivienda es muy relevante; los 200 mil subsidios recién anunciados por el gobierno nacional crean expectativas positivas, con la novedad de orientar una parte de ellos hacia estratos medios de la población. La destinación de recursos en este segmento supone una decisión acertada por cuanto mira por fin hacia los estratos medio y siguientes y escala la generación de empleo.

 

No obstante, se observa que parte de la vivienda subsidiada (VIP 90 SMLV y VIS 135 a150 SMLV) y especialmente la gratuita, carece habitualmente de los mínimos básicos generando dificultades que se hacen más evidentes al habitarlas y ahora aún más por el confinamiento. Esto surge como resultado de estimular principalmente la cantidad sin examinar la calidad de la vivienda, originando desde la oferta una tendencia al desmejoramiento de sus características en aras de un mayor aprovechamiento comercial. En consecuencia, los beneficiarios de los subsidios no siempre tienen en el mercado opciones óptimas donde escoger, como si sucedía hasta los años 90´s cuando existían el ICT y BCH, entidades que ofertaban alternativas de calidad reguladas desde el Estado donde el buen diseño urbanístico y arquitectónico marcaban la gran diferencia.

 

El volumen esperado de soluciones con los subsidios está pensado en función de la demanda para las empresas grandes, pero desatiende actuaciones de mediana y pequeña escala, muchas de gran incidencia en zonas centrales de las ciudades de renovación urbana y reincorporación del suelo.

 

Puede diseñarse una política que favorezca estas iniciativas e invite la participación de las autoridades locales para estimularlas y financiarlas. Los subsidios y los recursos de los usuarios cubren también los costos indirectos de la edificación, si estos se incrementan por fuera de la normalidad ante la falta de control, van en detrimento de las condiciones de la misma, a veces ilegalmente, ante lo cual es urgente que los Acaldes controlen la especulación sobre el precio de la tierra, en razón a que tienen las competencias para ello e impedir que la incidencia del valor del lote en el proyecto, no llegue a porcentajes tan dolorosos como el 30%, lo que sucede hoy”, puntualizó.

 

Iniciativas sector privado

 

De otro lado, algunas constructoras del país buscan estimular el sector con la activación proyectos de mercadeo y ventas digitales, a través de visitas 3D para impulsar sus negocios. Sin embargo, a partir del 01 de junio con el Decreto 749 se dio reapertura a las salas de ventas con recomendaciones importantes como: no permitir el ingreso de más de 10 clientes, agendar las visitas a través de citas previas, disposición gratuita del material de bioseguridad, entre otros.

 

Las grandes constructoras del país están ofreciendo beneficios adicionales a los clientes “tenemos flexibilidad. Los apartamentos VIS se pueden separar con $500 mil y los no VIS con un $1 millón, tienen dos meses de gracia sin pagar absolutamente nada y adicional tienen la oportunidad de desistir en tres meses sin que se tenga ninguna sanción. El tema de descuentos comerciales es impresionante. Tenemos descuentos comerciales desde $5 millones hasta $200 millones en todos los apartamentos y los que son de entrega inmediata, los inventarios, aún tienen más descuentos, más beneficios que están atados a los beneficios que sacó el Gobierno”, explicó Claudia Rendón, Gerente Comercial y Mercadeo de Constructora Colpatria.

 

Finalmente, teniendo en cuenta la coyuntura actual, la utilización de BIM (Building Information Modeling) se convierte en una estrategia fundamental que algunas compañías están acelerando su implementación para la ejecución de proyectos de ingeniería y construcción en todas sus fases, ya que permite espacios digitales colaborativos en el que las personas se conectan para desarrollar un proyecto, mientras que los clientes pueden visualizar, modelar, analizar y simular el proyecto con los productos y materiales utilizados, propiciando la digitalización de la industria y optimizando su desempeño productivo.

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